La mediación escolar tiene varios modelos que podemos elegir, veamos cuál es el más adecuado.

Infografía en HD.

1 – Modelo punitivo – En este modelo el castigo o la sanción son la herramienta que pretende disuadir de comportamientos que inciden negativamente en la convivencia escolar. El centro educativo funciona como el agente que sanciona/castiga. Es un modelo poco eficaz porque el alumnado que obedece (si es que lo hace) en muchos casos es por miedo, no porque aprenda que algo esté mal. De ahí que exista mucha reincidencia en comportamientos  negativos.

2 – Modelo Relacional – este modelo sigue el modelo de justicia restaurativa. El centro educativo es un agente pasivo tanto ante el conflicto, como ante la resolución de este. Es un modelo que implica tiempo a la hora de aplicarlo y no hay guía por parte del centro, de modo que su aplicación puede resultar difícil y con resultados que no siempre son positivos.

3 – Modelo Integrado – Este modelo sigue un modo positivo de resolución conflictos combinando los dos anteriores. El centro educativo tiene un papel activo tanto en el conflicto como en su resolución, y estos tienen un trato personalizado. Los equipos de mediación tienen formación específica (se crea un grupo mediador entre el profesorado que será quién guíe y ayude al alumnado mediador). Todo esto crea un clima de confianza en el centro educativo, al que no se percibe como elemento sancionador, sino de ayuda y cuidado.

El modelo integrado permite reparar el daño causado a las víctimas de los conflictos y genera oportunidad para que se produzca la reconciliación entre las partes. Se mejora la relación a través del diálogo, la escucha activa, la comprensión, la cooperación y la implementación de soluciones alternativas y creativas.

 

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