Desarrollo evolutivo en la infancia – 9 años

Hoy vamos a ver el desarrollo evolutivo de niños y niñas de 9 años de edad.

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A los 9 años niños y niñas tienen mayor capacidad para poder concentrarse, pudiendo estar varias horas en una misma tarea. Son más cooperativas y responsables, y por ello pueden realizar una serie de tareas de manera más autónoma e independiente.

Las opiniones de sus iguales cobran cada vez mayor relevancia, al igual que el contacto con ellos/as en actividades ajenas al centro educativo (actividades extraescolares, otras actividades de ocio, etc)

La necesidad de atención que tenían en años anteriores va desapareciendo y buscan pequeños momentos en los que hacer aquello que les gusta sin la compañía o supervisión de personas adultas.

 

Desarrollo evolutivo en la infancia – 8 años

Seguimos la semana dedicada al desarrollo en infancia y adolescencia, para hablar hoy del desarrollo evolutivo en niños y niñas de 8 años.

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A los 8 años de edad, niños y niñas pueden exigir atención porque sienten que al ser más mayores, no tienen la misma que cuando era más pequeños/as, de ahí que tengan mucha curiosidad sobre su pasado y les guste escuchar historias de cuando eran bebés, ver vídeos, fotografías, etc. Es una edad donde son más sensibles a las críticas, por ello debemos reforzar su autoestima de modo positivo.

Tiene mayor tolerancia a la frustración y entiende que a veces se gana y otras se pierde en los juegos. Además es consciente que el aprendizaje tiene un proceso y son más pacientes consigo mismos/as a la hora de aprender cosas nuevas.

Desarrollo evolutivo en la infancia – 7 años

Hoy vamos a hablar del desarrollo evolutivo de niños y niñas de 7 años.

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A esta edad niños y niñas tienen mayor control de sus emociones, pero pueden seguir teniendo problemas a la hora de tolerar la frustración cuando pierden en un juego o algo no les sale como desean. Las expectativas que tienen respecto a sí mismos/as es elevada, por ello, cuando no aprenden al ritmo que consideran que deben hacerlo o cometen algún error, les cuesta entenderlo y se enfadan. Pese a esto, consiguen controlar mejor lo que sienten y no llegar al punto de tener rabietas como en años anteriores.

Se preocupa por otras personas y por tener buen comportamiento tanto en casa como en otros sitios, como en el colegio, la casa de los abuelos, etc.